
En un país tropical vivía un perretero real y su dueño.
El perretero real se llamaba Eko. Tenía una cabeza de perro, un cuerpo lleno de estrellas, una sierra en la columna y ubres. Su cola era igual a la de un pavo real.
Su dueño se llamaba Robocop 5.8. A Eko le extraía su leche y lo alimentaba bien.
Pero detrás de su casa habitaba un monstruo en una gran zanja. Era un Talismán de espirales que odiaba a Eko por su preciada leche.
Por eso un día decidió salir de su zanja y atacó a Eko. Robocop como un gran dueño fabricó un gran bozal. Y de un buen saque se lo puso. Después su vecino Don Pipo decidió quedarse con Talismán de Espirales.
Juan Romero
me encanto Juan!!! muy buena historia
ResponderEliminarque gran cuento juan,cuando se viene la saga del Perretero.Un abrazo
ResponderEliminarPD:A Agustin le encanto y tiene unas ideas para otras historias
Juan, el perretero es impactante. Como todos nosotros, está formado por una mezcla de sustancias: la estirpe real en las plumas, la bondad en las ubres llenas, el universo en las estrellas, la eventura en esa sierra que parece un sol. Alguna vez contanos que piensa de Robocop, del Talisman.
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